Comienza nuestra historia, como comienzan tantas otras
con una personita especial, rodeada de más personas
vivía en un pequeño pueblito que no tenía par,
donde se concideraba delito grave el acto de amar.
no piensen mal, el gobernante tenía una razón
evitar que derramara más lagrimas cualquier corazón.
La población conocia estas reglas y las aceptaba
pues mantenia secos, sus ojos y sus almohadas.
Aún queda mucha historia por contar
pero por falta de rimas, esto se ha de acabar.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
miércoles, 31 de julio de 2013
Pesadilla de verano
El 8 de Junio de 2013, como ya era costumbre, tenía dificultad para conseguir dormir. Tomé el celular y escribí la siguiente publicación en facebook:
"¿imprudente?, imprudente sería quedarme callado. Me juzgas basada en la idea de que soy como tu; no lo soy. Los pensamientos surgen como parásitos dentro de mi cabeza, se alimentan de todo lo que soy y luego se alojan en mi pecho.
Acto seguido, volví a acostarme y trate de dormir.
Mi reacción fue simple, cerrar con fuerza los ojos; no me interesaba huir, mucho menos luchar. Pero, por ningún motivo quería ver lo que estaba a punto de pasar. En realidad hay otra razón, esperaba que al cerrar los ojos el sueño acabara.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
¿Alguna vez has sentido pánico?, pánico, de pensar que hay algo dentro de ti, devorándote; como una flama devora a una vela. ¿Alguna vez has pensado en hacerte una incisión en el pecho?; sacar con tus propias manos a esas criaturas oscuras que habitan en ti.
Déjame gritar entonces. Esa es la única manera que conozco, de acallar a los demonios que me susurran al oído."
Mi cama está pegada a la pared; duermo con los pies hacia la pared. En el sueño al abrir los ojos, detrás de mi cama, hay una persona alta, de tal vez 1.90 de altura, se encuentra inclinado de manera que su rostro queda un metro encima del mío. Es pálido y no tiene pelo; me mira fijamente y sonríe, literalmente de oreja a oreja.
Comienza a sacudir sus brazos, enigmáticamente, frente a mi; lleva puesta una túnica negra, de mangas largas que le cubren las manos; pese al color, se distingue perfectamente su movimiento en la oscuridad.
Ahí comenzó la parte fea, una pesadilla táctil. Todas las imágenes desaparecieron, sólo existía el ritmo de mi corazón, golpeando fuerte y deprisa; como pequeños golpes desde el interior del pecho. Por un breve instante pensé que eso era la señal de que mi cuerpo se reponía de la pesadilla. Fue entonces cuando sentí dos delgadas manos ejerciendo presión sobre mis brazos. Estallo el pánico, mi corazón aceleró hasta el punto en que dolía; mi cabeza repetía constantemente cosas como "es real", "sigue ahí", "no queda nada por hacer". La presión fue en aumento, supuse que se estaba acercando; probablemente intentaría morderme. pero no lo hizo retiró sus manos, continué inerte, pensando ¿cuanto tiempo debo esperar para considerarme "a salvo"?. Entonces me tomo de los tobillos, era su manera de decir "No iré a ningún lado".
Regreso a la posición original, sujetando mis brazos, libero su mano derecha y me rozó la cara con ella. Lo mordí, no para defenderme; sino porque estaba molesto. Puedo aceptar que me asesinen, pero, no que jueguen conmigo. de haber hecho su trabajo rápido habría salido ileso.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
"¿imprudente?, imprudente sería quedarme callado. Me juzgas basada en la idea de que soy como tu; no lo soy. Los pensamientos surgen como parásitos dentro de mi cabeza, se alimentan de todo lo que soy y luego se alojan en mi pecho.
Acto seguido, volví a acostarme y trate de dormir.
Mi reacción fue simple, cerrar con fuerza los ojos; no me interesaba huir, mucho menos luchar. Pero, por ningún motivo quería ver lo que estaba a punto de pasar. En realidad hay otra razón, esperaba que al cerrar los ojos el sueño acabara.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
¿Alguna vez has sentido pánico?, pánico, de pensar que hay algo dentro de ti, devorándote; como una flama devora a una vela. ¿Alguna vez has pensado en hacerte una incisión en el pecho?; sacar con tus propias manos a esas criaturas oscuras que habitan en ti.
Déjame gritar entonces. Esa es la única manera que conozco, de acallar a los demonios que me susurran al oído."
Mi cama está pegada a la pared; duermo con los pies hacia la pared. En el sueño al abrir los ojos, detrás de mi cama, hay una persona alta, de tal vez 1.90 de altura, se encuentra inclinado de manera que su rostro queda un metro encima del mío. Es pálido y no tiene pelo; me mira fijamente y sonríe, literalmente de oreja a oreja.
Comienza a sacudir sus brazos, enigmáticamente, frente a mi; lleva puesta una túnica negra, de mangas largas que le cubren las manos; pese al color, se distingue perfectamente su movimiento en la oscuridad.
Ahí comenzó la parte fea, una pesadilla táctil. Todas las imágenes desaparecieron, sólo existía el ritmo de mi corazón, golpeando fuerte y deprisa; como pequeños golpes desde el interior del pecho. Por un breve instante pensé que eso era la señal de que mi cuerpo se reponía de la pesadilla. Fue entonces cuando sentí dos delgadas manos ejerciendo presión sobre mis brazos. Estallo el pánico, mi corazón aceleró hasta el punto en que dolía; mi cabeza repetía constantemente cosas como "es real", "sigue ahí", "no queda nada por hacer". La presión fue en aumento, supuse que se estaba acercando; probablemente intentaría morderme. pero no lo hizo retiró sus manos, continué inerte, pensando ¿cuanto tiempo debo esperar para considerarme "a salvo"?. Entonces me tomo de los tobillos, era su manera de decir "No iré a ningún lado".
Regreso a la posición original, sujetando mis brazos, libero su mano derecha y me rozó la cara con ella. Lo mordí, no para defenderme; sino porque estaba molesto. Puedo aceptar que me asesinen, pero, no que jueguen conmigo. de haber hecho su trabajo rápido habría salido ileso.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
jueves, 4 de abril de 2013
Yazzhu el señor de las espinas
"Yazzhu derivado de Yesuhua Ha'Mashiach, una antigua deidad de la mitología, Cristiana"
Prologo: Cuando la gloria te abandona
Corría el trigésimo segundo día de la cuaresma. Jesús como cada año, meditaba en el desierto.
El silencio, repentinamente fue interrumpido, por el aleteo de una mosca; dos, tres, cuatro... y cada vez más.
abrió los ojos y alzo la mirada contemplando la nube de moscas que se formó a ocho metros sobre su cabeza. Al tiempo que un hombre vestido de traje y gabardina negros se sentó a su lado.
-Hola, Yisus- dijo con voz burlona.
-¿por qué les gusta tanto interrumpir?- ambos quedaron en silencio por algunos minutos
-¿que modales son esos? al menos deberías ofrecerme algo de beber- Le reprocho el señor de las moscas
-Es tiempo de ayuno.- respondió, parecía que el silencio volvería a reinar, cuando Jesús agregó- ¿que es lo que quieres, demonio?
-Ofrecerte trabajo.... después de todo pronto seras despedido- finalizó con una leve risa, intentando amenizar el momento.
-¿Acaso ustedes no aprenden?, yo nunca traicionare a mi padre-
-Claro que aprendemos, es por eso que estoy aquí. sabes lo que pasa mientras tu sigues aquí. Ya ha pasado mucho desde los tiempo en los que el mundo te seguía. Has perdido muchos templos
-os templos son solo piedra y grava- contesto con voz calmada
-....y creyentes.
-Los hombres suelen dudar; pero, mientras aun queden hombres de buena voluntad, la fe regresara a ellos.
-Pero no a ti. Cuando él considere que ya no le eres de utilidad, creará una nueva divinidad y tu serás arrastrado a la oscuridad.
-Vete demonio y no vuelvas a molestar mi tiempo de meditación- se podía distinguir el enojo en su voz.
El hombre de negro se levanto, camino hasta quedar de frente a Jesús y comenzó a transformarse, de sus hombro derecho surgió la cabeza de un gato; del izquierdo, la de un sapo; su cuerpo colapso en el lomo de una araña del cual salieron seis gigantescas patas peludas. Su nariz, así como sus orejas se vivieron largas y puntiagudas y sus cabellos se tornaron en una corona dorada.
-¿Sabes que es lo que estas mirando?
-Esa es tu verdadera forma.
-¡Error!- vocifero- es mi forma actual pero no la verdadera, como tu fui una deidad, pero conforme me fueron olvidando, la gracia me abandono. Veras la divinidad es un gran don, pero cobra un precio alto cuando te abandona.
-Esa imagen es tu castigo, por desobedecer a mi padre.
-No, este es mi castigo por jamas dudar de él. Es el ciclo de la vida divina, nuestro destino es volvernos demonios Y tu hora pronto llegara.
-Demonio vete de una vez, regresa a los infiernos, no intentes tentarme. Yo confió en mi padre y tus mentiras no cambiaran eso.
Una a una las mosca fueron cayendo muertas, la brisa del desierto sopló en ese momento; no levanto ni un solo grano de arena, pero evito que cualquiera de los moscas muertas tocara a Jesús.
El señor de las moscas, regreso a su apariencia humana y dijo:
-El siempre actúa en patrones de siete, me han informado que su nuevo juguete ya esta listo, así que es el tiempo que tienes, siete días, para decidir creerme o no.
Dicho esto, dio media vuelta y desapareció, entre las arenas del desierto.
sábado, 23 de marzo de 2013
Alterf (La Mirada de Leo)
Sentado tras las rejas el prisionero esperaba. Antes de que los gallos volvieran a cantar, seria colgado; antes de que las campanas de la iglesia llamaran a los feligreses, su cuerpo ya habría sido profanado, por los ladrones locales, Antes de que la luna despierte, su cuerpo ya habrá sido maltratado con piedras y palos, por los niños malcriados (que abundan por estas calles) sin más razón que no tener otra cosa en que pasar el tiempo. Todo eso ocurrirá, pero no todavía.
El condenado esperaba su ejecución, y con ella esperaba ser liberado, de sus propia conciencia y el eco en sus dedos del llamado crimen.
Ella lo miró con esos ojos grandes; grandes y tristes. Disonando con la sonrisa dibujada en su rostro. Como siempre, como aquella vez. Vio en su mirada el rostro de su madre, sonriendole y diciendo que todo estaría bien; llorando mientras estrangulaba a su hermano, 2 años mayor que él, así como minutos antes había ahorcado a su pequeña hermana d apenas 4 años y como, seguramente intentaría lo mismo con él en cuanto terminara.
Pero no crean que Su madre era un monstruo, al contrario era una buena mujer y una madre amorosa... la mayor parte del tiempo. Esa noche en particular ella se encontraba desesperada, desesperada ante el recuerdo de la tortura publica de su esposo, de la multitud lanzando piedras, y de la amenazas (que oscilaban entre lo ingenioso, lo grotesco y lo inhumano) de lo que los aldeanos planeaban hacer con los hijos de aquella "bruja", como le llamaban.
Mato a dos hijos, por que era mejor que dejarlos a merced de esa gente, y hubiera hecho lo mismo con el último hijo, si este no se le hubiese adelantado. La golpeó en la nuca con una vieja sartén (e igual que haría 20 años después, razón por la cual lo condenarían a la horca), le saco los ojos; no por sadismo, fue en realidad, un intento de destruir junto con ellos el recuerdo de aquel día.
En realidad no sentía remordimiento por lo que hizo lo sentía, por haberlo hecho en vano. Si con eso hubiera terminado con sus demonios. No le hubiera importado, en lo más mínimo, matar a quien fuera.
El condenado esperaba su ejecución, y con ella esperaba ser liberado, de sus propia conciencia y el eco en sus dedos del llamado crimen.
Ella lo miró con esos ojos grandes; grandes y tristes. Disonando con la sonrisa dibujada en su rostro. Como siempre, como aquella vez. Vio en su mirada el rostro de su madre, sonriendole y diciendo que todo estaría bien; llorando mientras estrangulaba a su hermano, 2 años mayor que él, así como minutos antes había ahorcado a su pequeña hermana d apenas 4 años y como, seguramente intentaría lo mismo con él en cuanto terminara.
Pero no crean que Su madre era un monstruo, al contrario era una buena mujer y una madre amorosa... la mayor parte del tiempo. Esa noche en particular ella se encontraba desesperada, desesperada ante el recuerdo de la tortura publica de su esposo, de la multitud lanzando piedras, y de la amenazas (que oscilaban entre lo ingenioso, lo grotesco y lo inhumano) de lo que los aldeanos planeaban hacer con los hijos de aquella "bruja", como le llamaban.
Mato a dos hijos, por que era mejor que dejarlos a merced de esa gente, y hubiera hecho lo mismo con el último hijo, si este no se le hubiese adelantado. La golpeó en la nuca con una vieja sartén (e igual que haría 20 años después, razón por la cual lo condenarían a la horca), le saco los ojos; no por sadismo, fue en realidad, un intento de destruir junto con ellos el recuerdo de aquel día.
En realidad no sentía remordimiento por lo que hizo lo sentía, por haberlo hecho en vano. Si con eso hubiera terminado con sus demonios. No le hubiera importado, en lo más mínimo, matar a quien fuera.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Su regalo
Su regalo de despedida fueron 57 piedras, todas cinceladas; Algunas con punto otras con comas, la mayoría con letras. Una más grande que el resto, una E capital. Un hermoso regalo para un escritor con debilidad por los puzzles. Disfruté muchas horas acomodándolas una y otra vez, sin conocer el orden correcto, si es que había uno.
Los suspiros se convirtieron en años y las piedras fueron disminuyendo. Al principio alguno que otro curioso al verlas robaba una o dos, y yo después hacia las mías propias para reemplazarlas. Después de algunos meses, eso me dejó de importar.
En una ocasión, ya no recuerdo la razón, estando en el mar, arrojé la piedra capital, y accidentalmente golpee a una gaviota, (señor gaviota, si usted llegara a leer esto sepa que lo lamento y espero me perdone).
Un día, nada diferente a los demás, en medio de una conversación con viejos amigos; me entere que esa persona había muerto. Fue un shock mucho más leve de lo que hubiera esperado, no era de sorprenderse, siempre enfermándose pasando largas temporadas entre doctores y agujas.
Fui a visitarle y lleve conmigo todo lo que me quedaba de ella, un recuerdo borroso, 7 piedras y una poca inspiración; para divagar una palabras finales que nadie escucharía. deje las piedras regadas el pie de tu lapida y me marche.
Dos meses después, siendo 2 de noviembre, volví a visitarle, aun quedaban 5 de las piedras, esta ves acomodadas, debajo de la fecha de defunción, "te amo". No pude contener la risa, -¿porqué será que me ocurren este tipo de cosas?- las miradas extrañadas de los dolientes se posaron sobre mi, le sonreí a su tumba y me marche. A los 2 metros casi impacto con aquel hombre, avance un poco más sin darle importancia y por curiosidad voltee. Ahí estaba el parado, con una expresión seria frente a ella; él volteo y me miró.
Le sonreí y me fui, lo supe todo en ese momento. El vio las piedras y creyendo que era un último mensaje de ella, las acomodo como entendió. Tal vez me equivoco, pero prefiero pensarlo así, siempre la pensé como un poema y este es, el final más romántico, que ahora puedo imaginar para ella.
Descansa en paz, dulce mujer; que alguna vez, anhele que fuera mi princesa.
sábado, 6 de octubre de 2012
Dia tras día
Ese momento era lo culminación de tanta pequeñas cosas, cada momento que querían recordar y que, algunas veces desearon no haber vivido. un álbum compuesto por una gran cantidad de fotografías inoportunas.
En todo el álbum no había sido capturada ninguna fiesta, ningún bar. eran fotografías del día a día que solían vivir. las casi 50 fotos que él le tomo cuando ella olvido maquillarse, porqué consideraba que se veía linda cuando se avergonzaba de salir en una foto. las instantáneas, de precio elevado, que se tomaron en una cabina, la única vez que lograron encontrar una, en medio de su breve viaja a la capital. la piedra de río (con una carita feliz, dibujada a marcador) que el le regalo después de que vieran un documental sobre pingüinos.
la vez (siendo ellos aun novios) que él, con su pésimo sentido de ubicación, llevo serenata a las dos de la mañana.... a la casa equivocada. el helado color azul que les encantaba comer, porqué era color azul y por ninguna otra razón.
todas esas eran fotografías sin sentido, que para ellos significaba lo mucho que se quisieron en el pasado. y las muchas pequeñas cosas que seguirían marcando su amor, en los días que aún les quedan juntos.
En todo el álbum no había sido capturada ninguna fiesta, ningún bar. eran fotografías del día a día que solían vivir. las casi 50 fotos que él le tomo cuando ella olvido maquillarse, porqué consideraba que se veía linda cuando se avergonzaba de salir en una foto. las instantáneas, de precio elevado, que se tomaron en una cabina, la única vez que lograron encontrar una, en medio de su breve viaja a la capital. la piedra de río (con una carita feliz, dibujada a marcador) que el le regalo después de que vieran un documental sobre pingüinos.
la vez (siendo ellos aun novios) que él, con su pésimo sentido de ubicación, llevo serenata a las dos de la mañana.... a la casa equivocada. el helado color azul que les encantaba comer, porqué era color azul y por ninguna otra razón.
todas esas eran fotografías sin sentido, que para ellos significaba lo mucho que se quisieron en el pasado. y las muchas pequeñas cosas que seguirían marcando su amor, en los días que aún les quedan juntos.
martes, 4 de septiembre de 2012
Te escribo sin nombre
Te escribo sin decir mi nombre
para que escribas sobre el remitente;
el que consideres apropiado
Te escribo sin nombre
porqué te mereces más que la verdad
que en la memoria no habrá diferencia
En diez años que lo recuerdes
esa pequeña mentira sera verdad
Serán sus ojos los que te miran,
seras tu a quien sus brazos protejan;
la historia que deseaste
sera tu cuento de hadas
¿Perderían el valor tus rosas blancas, sí fueran manchadas con la tinta de mis dedos?
decóralas entonces con los colores de otros dedos, de otros labios; de otra persona, aquella que tu elijas.
Te escribo sin nombre para llenar tus renglones en blanco
que desde hace mucho tiempo he pensado
que en tu historia, es mi nombre
la linea que no debe escribirse.
para que escribas sobre el remitente;
el que consideres apropiado
Te escribo sin nombre
porqué te mereces más que la verdad
que en la memoria no habrá diferencia
En diez años que lo recuerdes
esa pequeña mentira sera verdad
Serán sus ojos los que te miran,
seras tu a quien sus brazos protejan;
la historia que deseaste
sera tu cuento de hadas
¿Perderían el valor tus rosas blancas, sí fueran manchadas con la tinta de mis dedos?
decóralas entonces con los colores de otros dedos, de otros labios; de otra persona, aquella que tu elijas.
Te escribo sin nombre para llenar tus renglones en blanco
que desde hace mucho tiempo he pensado
que en tu historia, es mi nombre
la linea que no debe escribirse.
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