Era otra mañana de octubre, de un año más a un parpadeo de acabar. Desde la primera hora se sentía tan irreal, de esos momentos cuando cuesta trabajo discernir si ya has despertado o estas en esa parte del sueño que simboliza la cotidianidad de las cosas; en los que crees fervientemente que de cerrar los ojos por un instante, al abrirlos, estarás de regreso en tu cama, en Bagdad, en medio de la nada, o en cualquier lugar que represente algo que todavía no logras descifrar.
Salí de la casa pasadas las dos de la tarde, siguiendo una súbita alucinación de olor, a pasto recién cortado, termine llegando en medio de la plaza. Buscando sin saber algo que me anclara a la realidad, temiendo levemente que de no encontrarlo, terminaría flotando entre mis propias ideas, más allá de la atmósfera. Un ancla que me mantuviera mis pies en el piso.
No corrí, ni grité, no murmuré siquiera nombre alguno. Ahí de pie, sentado y caminando; no recuerdo en que orden, pero hice todo eso y un poco más. Mi reloj marcaba las seis de la tarde, pero las agujas en la torre más alta de la iglesia apenas marcaban pocos minutos pasadas las cinco. El tiempo con frecuencia, resulta irrelevante cuando ya es tarde. Era momento de dormir, o de despertar según fuera el caso, volví a caminar. Puede que el destino, al igual que yo, olvidara ajustar su reloj.
Pero mañana volverán a darnos las cinco, y tal vez para ese día ya nos encontremos en el mismo horario, y como las manecillas, a su tiempo logremos alcanzarnos.
FIN
domingo, 30 de octubre de 2016
lunes, 18 de abril de 2016
Oneiro
Si es verdad que la vida es sueño,
sepa que ha sido de mis mayores placeres haber soñado con usted.
Y tendrá todo el derecho del mundo a dudar de cada palabra,
de cada vago rastro de espíritu que ose salir de mis labios,
o en este caso, de mis dedos; pero bien sabe que estas letras son verdad.
pues así es usted como un sueño, que no se fuerza, ni se evoca.
que es, solo cuando debe ser, y se escapa con el alba para no volver.
Sepa, además; que de vez en vez, al caer mis parpados pediré que la luna
nos permita volver a soñarnos. No hoy, ni mañana, alguna vez.
De esas noches, que el corazón recuerda, aquello que la memoria olvido.
Pero ya es tarde, me ha llegado la hora de despertar.
sepa que ha sido de mis mayores placeres haber soñado con usted.
Y tendrá todo el derecho del mundo a dudar de cada palabra,
de cada vago rastro de espíritu que ose salir de mis labios,
o en este caso, de mis dedos; pero bien sabe que estas letras son verdad.
pues así es usted como un sueño, que no se fuerza, ni se evoca.
que es, solo cuando debe ser, y se escapa con el alba para no volver.
Sepa, además; que de vez en vez, al caer mis parpados pediré que la luna
nos permita volver a soñarnos. No hoy, ni mañana, alguna vez.
De esas noches, que el corazón recuerda, aquello que la memoria olvido.
Pero ya es tarde, me ha llegado la hora de despertar.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Humanamente Posible
Nunca he entendido
porque las personas dicen que Dios es amor, cuando por su propia naturaleza, el
amor asemeja más al diablo que a cualquier otra criatura.
Mi historia comienza en
un Motel, no por el sexo, sino por la libertad; Cerradas las puertas de la
habitación, la moral ya no tiene jurisdicción. Poco a poco fuimos quitando las
cadenas que nos ataban a la sociedad, cadenas de tela y botón; cayeron al piso
una tras otra. Algunos pervertidos dirán que la desnudaba, pero a mis ojos ella
se revestía de sí misma, ¿Quién puede etiquetarte ahora?
Recorro su cadera,
quiero que mis dedos memoricen cada curva su cuerpo, solo en caso de que no sea
capaz de hacerlo al calor del momento. Alcanzo a sentir su interior estremecer,
resonando por su garganta hasta que por su boca sale el vibrato del orgasmo. Ella
sentía la gloria, sin que hubiera rastro santidad en esa habitación; yo sentía,
las flamas del infierno alimentando mi caldera.
La obscuridad nos
cubre, no puedo distinguir su rostro. Justo ahora me doy cuenta que no recuerdo
ni siquiera su nombre, me pregunto si ¿ella recordara el mío? Pero no es el
momento para preguntar, incluso si lo fuera, mas importante es encontrar el
método para indagarlo.
-Di mi nombre- susurro
a su oído antes de comenzar a morderlo
-¿Qué?- responde ella
confundida, tratando de recordar en donde esta
-Qué digas mi nombre-
me muevo con más vigor, saturarla de mi evitando que tenga energía para pensar
excusas…
-Pierre, ¡Pierre!- gime
ella, en efecto, no tiene ni idea de cómo me llamo.
¿Por qué carajos dijo
Pierre?, hubiera dicho José, Juan o cualquier nombre regional; tendría un mayor rango de probabilidad. ¿Sabrá,
por lo menos, en donde esta? O tan enajenada esta en ella misma que no se da
cuenta que fantasea. Otro podría indignarse e irse; pero la verdad, ella es una
maravilla en lo que hace además esto nunca fue sobre amor; vale más disfrutar
el momento, que jugar la carta del dolido; y canalizar toda la energía de tu
indignación a la entrepierna, que es, donde se va a necesitar.
Pero bueno, una mujer de
vagina internacionalizada, es un concepto interesante; acaso ¿ella habrá pensado
lo mismo? ¿Hay alguna mujer que, en algún punto de su vida se diga?
“Quiero cogerme a un tipo llamado Pierre, es lo más cerca que mi vagina estará de Francia.” Yo siempre he querido ir a Canadá, creo que puedo intentar esa técnica.
“Quiero cogerme a un tipo llamado Pierre, es lo más cerca que mi vagina estará de Francia.” Yo siempre he querido ir a Canadá, creo que puedo intentar esa técnica.
Lo primero que distingo
al despertar son los números rojos del viejo despertador que adorna la
recamara; 7:58. El coito es una maravilla, a menos que te quedes dormido;
dormir cambia toda la mecánica de la situación. Podrían solo complacerse
mutuamente vestirse y tomar cada uno su camino, ya sea juntos o por separado.
Pero al quedarte dormido te arriesgas a enfrentar el mayor dilema existencial
del hombre postmoderno; Esperar a que ella despierte, o escapar antes de que lo
haga.
Al caer la noche es
cuando la soledad nos alcanza, la mejor manera para evitarlo es dormir con
alguien, soportarlo de noche es más difícil; pero solo retrasamos lo inevitable,
no importa con cuantos te acuestes, la soledad siempre vuelve con los primeros
rayos de la mañana, esa es mi señal para salir. Quedarte abre la puerta a que
pueda significar algo y cuando significa algo, te enfrentas a dos caóticas
posibilidades: Ser rechazado significa que no ameritas el intento de luchar por
ti, sin embargo; ser aceptado resulta aún más aterrador, asumir el riesgo de
arrastrar a alguien más a tu obscura fosa de autodestrucción. Prefiero cien
veces perder a la chica, que vivir sabiendo que la destruí con mis propias
manos.
Por si a esta altura no
lo han notado, esta no es una historia sobre sexo, mucho menos sobre amor; se
trata de la soledad y, en el mundo de la soledad las deudas se pagan con sexo
sin significante y alcohol.
-Dame, un vaso de la
bebida más insalubre que sea legal venderle a un consumidor, con hielo- la
mirada de desconfianza del camarero, puede que crea que estoy demente o
drogado, pero sabe bien que si ese fuera el caso los de seguridad no me
hubieran dejado entrar, regresa veinte minutos después con un litro de whisky en un vaso de unicel.
-Estúpidos bares y sus políticas de salubridad-
-Estúpidos bares y sus políticas de salubridad-
Pese a que el alcohol
no puede darte el placer físico del sexo, puede facilitarte tenerlo; bajo el
riesgo de que sacar a flote cada pensamiento reprimido en tu interior, cada
arrepentimiento y cada persona dejada atrás, volverán a ti sin que puedas
evitarlo. Te confrontas, te envenenas en ti mismo, listo para fermenarte en tu
propia miseria.
domingo, 17 de mayo de 2015
Veneno
Algunas veces nace en mi el deseo de beber veneno, no como un impulso de muerte; sino, de redención. Como los nutrientes que se convierten en sangre, la sangre se convierte en vida y la vida; en muerte.
Un simbolismo de la toxicidad, percibida, que recorre mi cuerpo. Enciendo entonces un cigarillo, tan pronto el veneno real entra en mi, es cuando me percato de la distanca que hay entre ambos. No hay redención en la muerte; ni veneno, en mi sangre.
La redención se alcanza con la vida, la muerte, es solo muerte.
domingo, 5 de enero de 2014
Vendedor de libros
Ella caminaba por el mercado, sin saber claramente lo que estaba buscando. De pronto un modesto puesto llamó su atención, una sencilla lona extendida sobre el suelo exhibiendo una pequeña colección de libros. Ella se acercó al puesto, aún creyendo que no encontraría nada de interés, para su sorpresa terminó tomando dos libros de poesía y una novela de Noel Stratfield.
Alzó la vista al vendedor, que era un hombre anciano e hizo la pregunta.
-¿Cuánto por los tres?- esperando que los libros fueran baratos, pues llevaba con ella poco dinero.
-es solo una sonrisa- respondió él
Ella pensó que eso era un intento del vendedor por coquetear con ella, pero no pensaba dejar pasar la oportunidad. le sonrió al hombre y se retiró.
Sin embargo, como suele suceder, a los tres metros fue alcanzada por "el remordimiento del comprador", no quería aprovecharse de un viejo y regresó al puesto dispuesta a pagar por los libros.
Se coloco frente al hombre y con un tono cálido dijo:
-¿Sabe? eso que acabamos de hacer fue el peor negocio del mundo
-en eso tienes razón- respondió el vendedor- yo te dí simples pedazos de papel manchados con tinta; en cambio tu, me entregaste un pedazo de tu alma.
Alzó la vista al vendedor, que era un hombre anciano e hizo la pregunta.
-¿Cuánto por los tres?- esperando que los libros fueran baratos, pues llevaba con ella poco dinero.
-es solo una sonrisa- respondió él
Ella pensó que eso era un intento del vendedor por coquetear con ella, pero no pensaba dejar pasar la oportunidad. le sonrió al hombre y se retiró.
Sin embargo, como suele suceder, a los tres metros fue alcanzada por "el remordimiento del comprador", no quería aprovecharse de un viejo y regresó al puesto dispuesta a pagar por los libros.
Se coloco frente al hombre y con un tono cálido dijo:
-¿Sabe? eso que acabamos de hacer fue el peor negocio del mundo
-en eso tienes razón- respondió el vendedor- yo te dí simples pedazos de papel manchados con tinta; en cambio tu, me entregaste un pedazo de tu alma.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
-Sin Titulo-
Comienza nuestra historia, como comienzan tantas otras
con una personita especial, rodeada de más personas
vivía en un pequeño pueblito que no tenía par,
donde se concideraba delito grave el acto de amar.
no piensen mal, el gobernante tenía una razón
evitar que derramara más lagrimas cualquier corazón.
La población conocia estas reglas y las aceptaba
pues mantenia secos, sus ojos y sus almohadas.
Aún queda mucha historia por contar
pero por falta de rimas, esto se ha de acabar.
con una personita especial, rodeada de más personas
vivía en un pequeño pueblito que no tenía par,
donde se concideraba delito grave el acto de amar.
no piensen mal, el gobernante tenía una razón
evitar que derramara más lagrimas cualquier corazón.
La población conocia estas reglas y las aceptaba
pues mantenia secos, sus ojos y sus almohadas.
Aún queda mucha historia por contar
pero por falta de rimas, esto se ha de acabar.
miércoles, 31 de julio de 2013
Pesadilla de verano
El 8 de Junio de 2013, como ya era costumbre, tenía dificultad para conseguir dormir. Tomé el celular y escribí la siguiente publicación en facebook:
"¿imprudente?, imprudente sería quedarme callado. Me juzgas basada en la idea de que soy como tu; no lo soy. Los pensamientos surgen como parásitos dentro de mi cabeza, se alimentan de todo lo que soy y luego se alojan en mi pecho.
Acto seguido, volví a acostarme y trate de dormir.
Mi reacción fue simple, cerrar con fuerza los ojos; no me interesaba huir, mucho menos luchar. Pero, por ningún motivo quería ver lo que estaba a punto de pasar. En realidad hay otra razón, esperaba que al cerrar los ojos el sueño acabara.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
¿Alguna vez has sentido pánico?, pánico, de pensar que hay algo dentro de ti, devorándote; como una flama devora a una vela. ¿Alguna vez has pensado en hacerte una incisión en el pecho?; sacar con tus propias manos a esas criaturas oscuras que habitan en ti.
Déjame gritar entonces. Esa es la única manera que conozco, de acallar a los demonios que me susurran al oído."
Mi cama está pegada a la pared; duermo con los pies hacia la pared. En el sueño al abrir los ojos, detrás de mi cama, hay una persona alta, de tal vez 1.90 de altura, se encuentra inclinado de manera que su rostro queda un metro encima del mío. Es pálido y no tiene pelo; me mira fijamente y sonríe, literalmente de oreja a oreja.
Comienza a sacudir sus brazos, enigmáticamente, frente a mi; lleva puesta una túnica negra, de mangas largas que le cubren las manos; pese al color, se distingue perfectamente su movimiento en la oscuridad.
Ahí comenzó la parte fea, una pesadilla táctil. Todas las imágenes desaparecieron, sólo existía el ritmo de mi corazón, golpeando fuerte y deprisa; como pequeños golpes desde el interior del pecho. Por un breve instante pensé que eso era la señal de que mi cuerpo se reponía de la pesadilla. Fue entonces cuando sentí dos delgadas manos ejerciendo presión sobre mis brazos. Estallo el pánico, mi corazón aceleró hasta el punto en que dolía; mi cabeza repetía constantemente cosas como "es real", "sigue ahí", "no queda nada por hacer". La presión fue en aumento, supuse que se estaba acercando; probablemente intentaría morderme. pero no lo hizo retiró sus manos, continué inerte, pensando ¿cuanto tiempo debo esperar para considerarme "a salvo"?. Entonces me tomo de los tobillos, era su manera de decir "No iré a ningún lado".
Regreso a la posición original, sujetando mis brazos, libero su mano derecha y me rozó la cara con ella. Lo mordí, no para defenderme; sino porque estaba molesto. Puedo aceptar que me asesinen, pero, no que jueguen conmigo. de haber hecho su trabajo rápido habría salido ileso.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
"¿imprudente?, imprudente sería quedarme callado. Me juzgas basada en la idea de que soy como tu; no lo soy. Los pensamientos surgen como parásitos dentro de mi cabeza, se alimentan de todo lo que soy y luego se alojan en mi pecho.
Acto seguido, volví a acostarme y trate de dormir.
Mi reacción fue simple, cerrar con fuerza los ojos; no me interesaba huir, mucho menos luchar. Pero, por ningún motivo quería ver lo que estaba a punto de pasar. En realidad hay otra razón, esperaba que al cerrar los ojos el sueño acabara.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
¿Alguna vez has sentido pánico?, pánico, de pensar que hay algo dentro de ti, devorándote; como una flama devora a una vela. ¿Alguna vez has pensado en hacerte una incisión en el pecho?; sacar con tus propias manos a esas criaturas oscuras que habitan en ti.
Déjame gritar entonces. Esa es la única manera que conozco, de acallar a los demonios que me susurran al oído."
Mi cama está pegada a la pared; duermo con los pies hacia la pared. En el sueño al abrir los ojos, detrás de mi cama, hay una persona alta, de tal vez 1.90 de altura, se encuentra inclinado de manera que su rostro queda un metro encima del mío. Es pálido y no tiene pelo; me mira fijamente y sonríe, literalmente de oreja a oreja.
Comienza a sacudir sus brazos, enigmáticamente, frente a mi; lleva puesta una túnica negra, de mangas largas que le cubren las manos; pese al color, se distingue perfectamente su movimiento en la oscuridad.
Ahí comenzó la parte fea, una pesadilla táctil. Todas las imágenes desaparecieron, sólo existía el ritmo de mi corazón, golpeando fuerte y deprisa; como pequeños golpes desde el interior del pecho. Por un breve instante pensé que eso era la señal de que mi cuerpo se reponía de la pesadilla. Fue entonces cuando sentí dos delgadas manos ejerciendo presión sobre mis brazos. Estallo el pánico, mi corazón aceleró hasta el punto en que dolía; mi cabeza repetía constantemente cosas como "es real", "sigue ahí", "no queda nada por hacer". La presión fue en aumento, supuse que se estaba acercando; probablemente intentaría morderme. pero no lo hizo retiró sus manos, continué inerte, pensando ¿cuanto tiempo debo esperar para considerarme "a salvo"?. Entonces me tomo de los tobillos, era su manera de decir "No iré a ningún lado".
Regreso a la posición original, sujetando mis brazos, libero su mano derecha y me rozó la cara con ella. Lo mordí, no para defenderme; sino porque estaba molesto. Puedo aceptar que me asesinen, pero, no que jueguen conmigo. de haber hecho su trabajo rápido habría salido ileso.
Mientras tanto en el mundo real, mi gata decidió saltar de la ventana y caer sobre mi estomago. Desperté agitado, templando y cubierto de sudor. Eran las cuatro de la mañana, la gata era, aparte de mi, la única criatura en la habitación.
Desde entonces soy más cuidadoso con mis publicaciones, sobretodo cuando es de noche; porque literalmente tendré que hacerles frente, a todos los demonios que salga de mis dedos.
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