Y el demonio dijo:
-¡Oh! Señor caballero, se a equivocado usted de dirección; ha llegado a una tierra donde las "mentiras piadosas" han remplazado a la verdad, y el sexo a la cortesía.
De media vuelta y regrese por donde vino, pues será más confortable para usted morir de hambre o de sed; que da la desilusión, al ver lo que son en verdad estos hombres y mujeres.
- Yo ya sé lo que ellos son, son humanos; son hombres y mujeres. esa es toda la razón que necesito para seguir por este camino.
-Tenga cuidado en ese caso, esa decisión podría convertirse en su ruina.
-Descuide, desde el momento en que usted se acerco a mi, supuse que sin importar mi decisión, todo terminaria mal para mi; pero, sí ese es el caso, cuando menos moriré teniendo fe en las personas.
-¿Quién hablo de morir? yo solo hable de su ruina. Y si de verdad cree que morir es el peor de los destinos, es más ingenuo de lo que creí. Disculpe si le quite su tiempo, y espero no toparmelo en el infierno.
Dicho eso, el demonio continuó su camino, tan lejos de esa ciudad como le fuera posible.
miércoles, 15 de agosto de 2012
martes, 24 de julio de 2012
¿Crees en ángeles?
Era domingo por la noche, Erick y yo cenábamos con unas
chicas; Erick mantenía la política de invitar a cenar (o desayunar, según el
caso) a las mujeres, después de de habérselas cogido; eso lo hacia sentirse
como un caballero de la vieja escuela, en vez del mujeriego adicto a sexo que
todos sus amigos sabíamos que era. Ese día en particular, tras haber sido
rechazado, decidí que no seria tan mala idea compartir su estilo de vida.
Era la primera vez que estaba en América y desconocía el
idioma, cuando era necesario comunicarme con alguien Erick traducía para mi; aunque
conforme conocía el idioma descubrí que sus traducciones eran demasiado
despectivas.
Repentinamente los
comensales comenzaron a mostrar caras de preocupación y a gritar cosas raras,
excepto Erick que reía de manera desquiciada; en medio del pánico aprovechamos
para escapar de las chicas y de la cuenta. Tarde media hora en convencerlo para
que me dijera la razón de todo el alboroto. Al final me conto sobre un sujeto
llamado Herbert Wells, de los Aliens grises y de “la guerra de los mundos”.
-Solo un loco creería en esas cosas- concluyó-
-Si es tan estúpido como creer en ángeles- le conteste a modo de burla
-Louis, lo que Hashem imagina existe; lo que el hombre imagina, no.
Así de simple. Pura fantasía Como los viajes a la luna, los autómatas, o la
tierra e Oz- (en ese momento desconocía el significado de esas palabras; no
dije nada, para no exponer mi ignorancia)
Erick y yo somos lo que se conoce como ángeles bajo rango, si que, siempre y cuando permanezcamos en el
anonimato, podemos deambular por la tierra y hacer lo que queramos; a menos que
algún superior requiera de nuestros servicios, cosa que rara vez ocurre.
La explicación de Erick, parecía indiscutible en ese
momento, normalmente hubiera sido suficiente para abandonar esa idea… hasta que
lo vi, del otro lado de la calle, un bebedero del cual colgaba un letrero: “Colored”. Un niño tomaba agua, mire la oscura piel de
sus brazos, su negro cabello rizado; revise mis manos blancas, busque mi reflejo en el
retrovisor de un auto; ojos pistache, cabello castaño.
-¿Qué crees que haces?- Era Erick; 1.80 metros, ojos azules,
cabello ondulado y rubio. Comencé a reír
a carcajadas; intentó decir algo, pero antes que pudiera articular alguna
palabra, lo tome por los hombros y le dije:
-Vivimos en un mundo lleno de hombres blancos y de hombres
negros… ¿por qué no creer en hombres grises?
Me miro y sonrío, no fue una sonrisa de aprobación; significaba
algo así como “es una lastima que hayas elegido ese camino”.
-Cuídate y no seas demasiado imprudente- fueron sus palabras
de despedida.
Intente
pensar en una respuesta, pero, no pude
hacerlo; Erick desapareció ese día entre la multitud, y yo, estaba por sumergirme
en un mundo de ideas delirantes.
miércoles, 4 de julio de 2012
Octubre y Abril
Faltan cinco minutos para medianoche, creo que ya llevo dos horas frente a la maquina de escribir, con la mente en blanco. volteo la mirada hacia la mesa del comedor, fingiendo que busco inspiración, continúan ahí tres cajas de aspirina y un oso de peluche de 1.75m de altura. En definitiva fue una de las dos fue una compra innecesaria y estúpida... aun no estoy seguro de cual. Tomé dos cigarros de la cajetilla y los encendí juntos, la canción de fondo era "October and April" ¿En qué estaba pensando? cuando decidí incluir una canción con su nombre en mi lista de reproducción.
Me dirigí a la alacena en busca de una botella de vodka, tequila o cualquier otra cosa con la cual embriagarme; a mitad de mi camino me encontré frente a frente con ese oso, apague mis cigarrillos en su ojo izquierdo.
-Ahora las chicas no te querrán- le dije
-una pobre excusa, para evadir dar un regalo- replico mi mente (lo que, desde algún tiempo llamo mi "yo soñador")
-un regalo que de todas maneras ella no aceptaría- replico mi "yo realista" (o ¿tal vez; pesimista?)
No sé, sí requiero terapia o antipsicoticos, quizá ambos.... ya habrá tiempo para pensar en eso mañana.
Tomé al peluche de una oreja y lo lleve arrastrando hasta la ventana, mi plan era arrojarlo y ver como lo arroyaba un auto; Pero, no conté con que por cuestiones espaciales se quedaría atorado con el marco.
La pista cambio, ahora es "Letter to Dana" un uno de mis tantos lapsus de estupidez, tomo el telefono y marco su número.... sorpresa, no contesto.... tras colgar miro la hora 4:23 a.m.
-No te hubiera respondido aunque fueran las 4 de la tarde, o cualquier otra hora.
No pode discutir esa lógica, en su logar arrojé el teléfono contra la ventana.
de regreso en la mesa, esta vez con una botella de tequila, abrí las tres callas y vacié su contenido, tome todas las que cambian en mi mano y estando a punto de meterlas en mi boca, escuché "Losing my religion" volteo a la ventana para confirmarlo, ese oso de peluche ha atrapado mi teléfono con el hocico.
-¿y sí es ella?- pregunta la parte de mi que guarda esperanza
-¿y sí es la compañía telefónica?- respondió sarcásticamente el resto de mi
En ese momento dio inicio la última canción "Pastillas para no soñar"
-Mi vida, siempre tuvo un extraño sentido del humor.
Me dirigí a la alacena en busca de una botella de vodka, tequila o cualquier otra cosa con la cual embriagarme; a mitad de mi camino me encontré frente a frente con ese oso, apague mis cigarrillos en su ojo izquierdo.
-Ahora las chicas no te querrán- le dije
-una pobre excusa, para evadir dar un regalo- replico mi mente (lo que, desde algún tiempo llamo mi "yo soñador")
-un regalo que de todas maneras ella no aceptaría- replico mi "yo realista" (o ¿tal vez; pesimista?)
No sé, sí requiero terapia o antipsicoticos, quizá ambos.... ya habrá tiempo para pensar en eso mañana.
Tomé al peluche de una oreja y lo lleve arrastrando hasta la ventana, mi plan era arrojarlo y ver como lo arroyaba un auto; Pero, no conté con que por cuestiones espaciales se quedaría atorado con el marco.
La pista cambio, ahora es "Letter to Dana" un uno de mis tantos lapsus de estupidez, tomo el telefono y marco su número.... sorpresa, no contesto.... tras colgar miro la hora 4:23 a.m.
-No te hubiera respondido aunque fueran las 4 de la tarde, o cualquier otra hora.
No pode discutir esa lógica, en su logar arrojé el teléfono contra la ventana.
de regreso en la mesa, esta vez con una botella de tequila, abrí las tres callas y vacié su contenido, tome todas las que cambian en mi mano y estando a punto de meterlas en mi boca, escuché "Losing my religion" volteo a la ventana para confirmarlo, ese oso de peluche ha atrapado mi teléfono con el hocico.
-¿y sí es ella?- pregunta la parte de mi que guarda esperanza
-¿y sí es la compañía telefónica?- respondió sarcásticamente el resto de mi
En ese momento dio inicio la última canción "Pastillas para no soñar"
-Mi vida, siempre tuvo un extraño sentido del humor.
sábado, 9 de junio de 2012
Sillas y clases de filosofia
Ya habían pasado treinta minutos desde que la campana sonó, y como de costumbre, el profesor llegó tarde.
Entra al salón y coloca una silla encima del escritorio, sorprendido voltee a mirar a Marco, mi compañero de mesa, ¿de verdad va a hacerlo?...
-Muy bien jóvenes díganme, ¿cómo sabemos que esta silla existe?
-Oh si, lo hizo; y aquí viene el comentario estúpido en tres, dos, uno...-respondió finalmente Marco, con una cuenta un poco apresurada; Sí hubiera contado desde el siete, la sincronía hubiera sido exacta.
Ricardo levanto la mano y dijo el comentario mas trillado, que se puede decir durante ese tipo de actividades.
-¿Cuál silla?- Todo el salón comenzo a reír, por supuesto, como siempre; todo el salón no nos incluye a Marco ni a mi.
Sonreí creyendo que Marco, diría algún comentario sarcástico; En lugar de eso, se levanto, camino al escritorio, tomo la silla por las varillas del respaldo y caminó al lugar de Ricardo; al estar frente a él se inclino hacia su izquierda, sujetando firmemente la silla.
-¡¿Qué piensa hacer con esa silla?!- vocifero el profesor, mientras yo contenía la risa; ante las palabras que, suponía, estaba por decir.
-¿Cuál silla?- pronuncio Marco, mirando al profesor, al tiempo que desenvainaba su sonrisa de hijo de puta.
Pobre Ricardo, él creía que Marcos estaba jugando, que bajaría la silla y regresaria a su lugar. Pero no, porqué hay tres cosas con las que marco jamas jugaría: las chicas, la comida y la violencia.
Hay que admitirlo, Marco supo controlarse esa ocación (para tratarse de él, se controlo); tanto la cabeza de Ricardo, como la silla, salieron del encuentro en una sola pieza. Marco fue suspendido por una semana, pero, eso no pareció molestarle.
Entra al salón y coloca una silla encima del escritorio, sorprendido voltee a mirar a Marco, mi compañero de mesa, ¿de verdad va a hacerlo?...
-Muy bien jóvenes díganme, ¿cómo sabemos que esta silla existe?
-Oh si, lo hizo; y aquí viene el comentario estúpido en tres, dos, uno...-respondió finalmente Marco, con una cuenta un poco apresurada; Sí hubiera contado desde el siete, la sincronía hubiera sido exacta.
Ricardo levanto la mano y dijo el comentario mas trillado, que se puede decir durante ese tipo de actividades.
-¿Cuál silla?- Todo el salón comenzo a reír, por supuesto, como siempre; todo el salón no nos incluye a Marco ni a mi.
Sonreí creyendo que Marco, diría algún comentario sarcástico; En lugar de eso, se levanto, camino al escritorio, tomo la silla por las varillas del respaldo y caminó al lugar de Ricardo; al estar frente a él se inclino hacia su izquierda, sujetando firmemente la silla.
-¡¿Qué piensa hacer con esa silla?!- vocifero el profesor, mientras yo contenía la risa; ante las palabras que, suponía, estaba por decir.
-¿Cuál silla?- pronuncio Marco, mirando al profesor, al tiempo que desenvainaba su sonrisa de hijo de puta.
Pobre Ricardo, él creía que Marcos estaba jugando, que bajaría la silla y regresaria a su lugar. Pero no, porqué hay tres cosas con las que marco jamas jugaría: las chicas, la comida y la violencia.
Hay que admitirlo, Marco supo controlarse esa ocación (para tratarse de él, se controlo); tanto la cabeza de Ricardo, como la silla, salieron del encuentro en una sola pieza. Marco fue suspendido por una semana, pero, eso no pareció molestarle.
sábado, 28 de abril de 2012
Aun así...
Aun sí no puedo ser yo quien escriba tu final feliz,
Aun sí mi participación no pasa de un borrador, que al final quedara fuera de la historia de tu vida.
Aun si paso las noches enteras sin poder escribir palabra alguna,
porqué cada palabra que pienso es sobre ti.
Aun sí me equivoco, y una mañana al despertar,
descubro que las mariposas han emigrado a un mejor lugar.
Aun sí mi impaciencia, continua siendo lo que me impide avanzar,
Aun sí tienes a alguien más,
Aun sí has dejado de creer en los cuentos de hadas.
Aun si ya he arruinado mis oportunidades,
(Aun sí a pesar de eso sigues dispuesta a darme más, aun si solo puedes ofrecerme amistad)
Aun sí me quejo por quererte,
Aun sí te he lastimado, aun sí he sufrido por ti
Aun sí me he ahogado en un vaso de agua
Aun sí quiero intentarlo una vez más, aunque aun no estoy convencido de tener oportunidad
Aun así... Aun así... no sé que decir.
Aun sí mi participación no pasa de un borrador, que al final quedara fuera de la historia de tu vida.
Aun si paso las noches enteras sin poder escribir palabra alguna,
porqué cada palabra que pienso es sobre ti.
Aun sí me equivoco, y una mañana al despertar,
descubro que las mariposas han emigrado a un mejor lugar.
Aun sí mi impaciencia, continua siendo lo que me impide avanzar,
Aun sí tienes a alguien más,
Aun sí has dejado de creer en los cuentos de hadas.
Aun si ya he arruinado mis oportunidades,
(Aun sí a pesar de eso sigues dispuesta a darme más, aun si solo puedes ofrecerme amistad)
Aun sí me quejo por quererte,
Aun sí te he lastimado, aun sí he sufrido por ti
Aun sí me he ahogado en un vaso de agua
Aun sí quiero intentarlo una vez más, aunque aun no estoy convencido de tener oportunidad
Aun así... Aun así... no sé que decir.
jueves, 19 de abril de 2012
Cuando el amor se cubre de hiel
Su ser era tan brillante que nadie lo podía ver, de lo contrario, hubiesen
notado una solitaria lágrima de cristal, deslizándose por su santa mejilla. Ese
día, dios lloro; había perdido a su más bella creación, y no tenía certeza de
que alguna vez lo volviera a ver. Resulta difícil discernir, que lo entristeció
más, la perdida de Luzvel; o, por primera vez, verse incapaz de conocer la
resolución de un evento.
Fuera cual fuera su razón, en aquel oscuro momento, dios tomo una
decisión, crear un último ángel, uno que le amara más que ningún otro, uno que
no se revelara jamás, uno que pudiera reparar el hueco dejado por la creación
que más amo.
“Tendrá setenta veces siete, pares de alas; las más pequeñas medirán,
lo mismo que el pie de un recién nacido, y las mayores tendrán cuatrocientos
codos de largo. Y en cada una estará escrito mi nombre, para que nunca olvide
que yo le cree y que le amo."
Sus ojos serán azules como los cielos; su piel será blanca y suave
como la seda.
Tendrá, dos pares de parpados, un par será normal; el otro será
transparente como el cristal y oscuro como las noches de Arabia, así este será,
el único que podrá mirarme de frente, sólo el podrá contemplar mis ojos, llenos
de amor para él y para mis demás creaciones…
Fue entonces que, dudo, dudo de los hombres; dudo que pudiera ser
capaz de volver a confiar en un hombre; dudo que le fuera fiel. Y su creación
se convirtió en mujer.
Sus cabellos que de macho, presumían un fulmínate color rojo, fueron
aclarándose, hasta alcanzar el color de los pétalos de un cerezo…
“Padre, no me gusta este color, quiero que mi cabellera, sea como la
noche; que en el pueda aprecien el brillo de las estrellas y la inmensidad de
tu creación. ¿Me concederías ese deseo, padre mío?”
Su voz era como un suave susurro, ligero al oído, pero de gran
impacto en el alma.
-Como tu decidas, Hija mía, será del color de la noche y brillara
como el más bello de los astros.
Te llamaras Hiel.
martes, 10 de abril de 2012
Noches sin sueño
Una noche más de pasar horas tirado en la cama, con la misma idea sin sentido en la cabeza. Cada día que pasa hay más nexos, nexos a callejones sin salida.
Y durante mis noches, ¿eso a quien interesa?
Pensamietos estupidos e infantiles, eso es lo que son, pero, ¿por qué no puedo apartarlos de mi?, ¿de verdad es tan dificil sólo ignorar las cosas y mirar para otro lado?
Ya ni yo mismo se que es esto que estoy jugando, si es que a esto se le puede llamar juego; parodia de juego, sin ganadores. tu en tierra muerta y yo....; alrededor los espectadores, con sus comentarios y chistes de ocasión; ¿cúando es que esto se convirtio en un circo?
Y durante mis noches, ¿eso a quien interesa?
Pensamietos estupidos e infantiles, eso es lo que son, pero, ¿por qué no puedo apartarlos de mi?, ¿de verdad es tan dificil sólo ignorar las cosas y mirar para otro lado?
Ya ni yo mismo se que es esto que estoy jugando, si es que a esto se le puede llamar juego; parodia de juego, sin ganadores. tu en tierra muerta y yo....; alrededor los espectadores, con sus comentarios y chistes de ocasión; ¿cúando es que esto se convirtio en un circo?
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