Ya habían pasado treinta minutos desde que la campana sonó, y como de costumbre, el profesor llegó tarde.
Entra al salón y coloca una silla encima del escritorio, sorprendido voltee a mirar a Marco, mi compañero de mesa, ¿de verdad va a hacerlo?...
-Muy bien jóvenes díganme, ¿cómo sabemos que esta silla existe?
-Oh si, lo hizo; y aquí viene el comentario estúpido en tres, dos, uno...-respondió finalmente Marco, con una cuenta un poco apresurada; Sí hubiera contado desde el siete, la sincronía hubiera sido exacta.
Ricardo levanto la mano y dijo el comentario mas trillado, que se puede decir durante ese tipo de actividades.
-¿Cuál silla?- Todo el salón comenzo a reír, por supuesto, como siempre; todo el salón no nos incluye a Marco ni a mi.
Sonreí creyendo que Marco, diría algún comentario sarcástico; En lugar de eso, se levanto, camino al escritorio, tomo la silla por las varillas del respaldo y caminó al lugar de Ricardo; al estar frente a él se inclino hacia su izquierda, sujetando firmemente la silla.
-¡¿Qué piensa hacer con esa silla?!- vocifero el profesor, mientras yo contenía la risa; ante las palabras que, suponía, estaba por decir.
-¿Cuál silla?- pronuncio Marco, mirando al profesor, al tiempo que desenvainaba su sonrisa de hijo de puta.
Pobre Ricardo, él creía que Marcos estaba jugando, que bajaría la silla y regresaria a su lugar. Pero no, porqué hay tres cosas con las que marco jamas jugaría: las chicas, la comida y la violencia.
Hay que admitirlo, Marco supo controlarse esa ocación (para tratarse de él, se controlo); tanto la cabeza de Ricardo, como la silla, salieron del encuentro en una sola pieza. Marco fue suspendido por una semana, pero, eso no pareció molestarle.
sábado, 9 de junio de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
Aun así...
Aun sí no puedo ser yo quien escriba tu final feliz,
Aun sí mi participación no pasa de un borrador, que al final quedara fuera de la historia de tu vida.
Aun si paso las noches enteras sin poder escribir palabra alguna,
porqué cada palabra que pienso es sobre ti.
Aun sí me equivoco, y una mañana al despertar,
descubro que las mariposas han emigrado a un mejor lugar.
Aun sí mi impaciencia, continua siendo lo que me impide avanzar,
Aun sí tienes a alguien más,
Aun sí has dejado de creer en los cuentos de hadas.
Aun si ya he arruinado mis oportunidades,
(Aun sí a pesar de eso sigues dispuesta a darme más, aun si solo puedes ofrecerme amistad)
Aun sí me quejo por quererte,
Aun sí te he lastimado, aun sí he sufrido por ti
Aun sí me he ahogado en un vaso de agua
Aun sí quiero intentarlo una vez más, aunque aun no estoy convencido de tener oportunidad
Aun así... Aun así... no sé que decir.
Aun sí mi participación no pasa de un borrador, que al final quedara fuera de la historia de tu vida.
Aun si paso las noches enteras sin poder escribir palabra alguna,
porqué cada palabra que pienso es sobre ti.
Aun sí me equivoco, y una mañana al despertar,
descubro que las mariposas han emigrado a un mejor lugar.
Aun sí mi impaciencia, continua siendo lo que me impide avanzar,
Aun sí tienes a alguien más,
Aun sí has dejado de creer en los cuentos de hadas.
Aun si ya he arruinado mis oportunidades,
(Aun sí a pesar de eso sigues dispuesta a darme más, aun si solo puedes ofrecerme amistad)
Aun sí me quejo por quererte,
Aun sí te he lastimado, aun sí he sufrido por ti
Aun sí me he ahogado en un vaso de agua
Aun sí quiero intentarlo una vez más, aunque aun no estoy convencido de tener oportunidad
Aun así... Aun así... no sé que decir.
jueves, 19 de abril de 2012
Cuando el amor se cubre de hiel
Su ser era tan brillante que nadie lo podía ver, de lo contrario, hubiesen
notado una solitaria lágrima de cristal, deslizándose por su santa mejilla. Ese
día, dios lloro; había perdido a su más bella creación, y no tenía certeza de
que alguna vez lo volviera a ver. Resulta difícil discernir, que lo entristeció
más, la perdida de Luzvel; o, por primera vez, verse incapaz de conocer la
resolución de un evento.
Fuera cual fuera su razón, en aquel oscuro momento, dios tomo una
decisión, crear un último ángel, uno que le amara más que ningún otro, uno que
no se revelara jamás, uno que pudiera reparar el hueco dejado por la creación
que más amo.
“Tendrá setenta veces siete, pares de alas; las más pequeñas medirán,
lo mismo que el pie de un recién nacido, y las mayores tendrán cuatrocientos
codos de largo. Y en cada una estará escrito mi nombre, para que nunca olvide
que yo le cree y que le amo."
Sus ojos serán azules como los cielos; su piel será blanca y suave
como la seda.
Tendrá, dos pares de parpados, un par será normal; el otro será
transparente como el cristal y oscuro como las noches de Arabia, así este será,
el único que podrá mirarme de frente, sólo el podrá contemplar mis ojos, llenos
de amor para él y para mis demás creaciones…
Fue entonces que, dudo, dudo de los hombres; dudo que pudiera ser
capaz de volver a confiar en un hombre; dudo que le fuera fiel. Y su creación
se convirtió en mujer.
Sus cabellos que de macho, presumían un fulmínate color rojo, fueron
aclarándose, hasta alcanzar el color de los pétalos de un cerezo…
“Padre, no me gusta este color, quiero que mi cabellera, sea como la
noche; que en el pueda aprecien el brillo de las estrellas y la inmensidad de
tu creación. ¿Me concederías ese deseo, padre mío?”
Su voz era como un suave susurro, ligero al oído, pero de gran
impacto en el alma.
-Como tu decidas, Hija mía, será del color de la noche y brillara
como el más bello de los astros.
Te llamaras Hiel.
martes, 10 de abril de 2012
Noches sin sueño
Una noche más de pasar horas tirado en la cama, con la misma idea sin sentido en la cabeza. Cada día que pasa hay más nexos, nexos a callejones sin salida.
Y durante mis noches, ¿eso a quien interesa?
Pensamietos estupidos e infantiles, eso es lo que son, pero, ¿por qué no puedo apartarlos de mi?, ¿de verdad es tan dificil sólo ignorar las cosas y mirar para otro lado?
Ya ni yo mismo se que es esto que estoy jugando, si es que a esto se le puede llamar juego; parodia de juego, sin ganadores. tu en tierra muerta y yo....; alrededor los espectadores, con sus comentarios y chistes de ocasión; ¿cúando es que esto se convirtio en un circo?
Y durante mis noches, ¿eso a quien interesa?
Pensamietos estupidos e infantiles, eso es lo que son, pero, ¿por qué no puedo apartarlos de mi?, ¿de verdad es tan dificil sólo ignorar las cosas y mirar para otro lado?
Ya ni yo mismo se que es esto que estoy jugando, si es que a esto se le puede llamar juego; parodia de juego, sin ganadores. tu en tierra muerta y yo....; alrededor los espectadores, con sus comentarios y chistes de ocasión; ¿cúando es que esto se convirtio en un circo?
sábado, 17 de marzo de 2012
Idiota
-A veces eres tan cruel, ¿sabes?... eres un idiota.
-Claro que lo soy, ¿quien sino un idiota, pudo haberte amado como yo?, ¿quién, si no un idiota, podría haberte enamorado como yo lo hice?
-¿Entonces la idiota soy yo, por haberme enamorado?
-No, tu único error fue amar a alguien, que no puede darte un futuro juntos.
-Aún tenemos tiempo.
-No el suficiente, me temo.
-Cualquier tiempo, es suficiente.
-Cualquier tiempo, no deja de ser "cualquier tiempo". Sera maravilloso mientras dure, y aun sí después se convierte en un recuerdo inolvidable, no pasara de ahí, de un recuerdo, y eso es justamente en lo que no quiero convertirme, quiero estar en tu vida, hasta el final de la mía, o no estar en absoluto.
-¿Cómo puedes decir eso? ¿cómo puedes despreciar el tiempo que aun podría quedarnos juntos? ¡¡ no eres, nada más que un cobarde!!
-Lo sé, de lo contrario te hubiera dicho que te amaba, desde el primer momento que note que existías (me asustaba que me rechazaras); te hubiera besado frente aquel que decía amarte, y luego se marchaba a brazos de alguien más (me asustaba que, a pesar de todo, lo eligieras a él ); te hubiera dicho que cometí el peor error de mi vida (temí que te alejaras de mi). Viví como un cobarde; amé como un cobarde; y ahora me despido como uno. Te amé, como entendí lo que significaba amar; aún sí no fui lo suficientemente valiente, yo te amé.
-Claro que lo soy, ¿quien sino un idiota, pudo haberte amado como yo?, ¿quién, si no un idiota, podría haberte enamorado como yo lo hice?
-¿Entonces la idiota soy yo, por haberme enamorado?
-No, tu único error fue amar a alguien, que no puede darte un futuro juntos.
-Aún tenemos tiempo.
-No el suficiente, me temo.
-Cualquier tiempo, es suficiente.
-Cualquier tiempo, no deja de ser "cualquier tiempo". Sera maravilloso mientras dure, y aun sí después se convierte en un recuerdo inolvidable, no pasara de ahí, de un recuerdo, y eso es justamente en lo que no quiero convertirme, quiero estar en tu vida, hasta el final de la mía, o no estar en absoluto.
-¿Cómo puedes decir eso? ¿cómo puedes despreciar el tiempo que aun podría quedarnos juntos? ¡¡ no eres, nada más que un cobarde!!
-Lo sé, de lo contrario te hubiera dicho que te amaba, desde el primer momento que note que existías (me asustaba que me rechazaras); te hubiera besado frente aquel que decía amarte, y luego se marchaba a brazos de alguien más (me asustaba que, a pesar de todo, lo eligieras a él ); te hubiera dicho que cometí el peor error de mi vida (temí que te alejaras de mi). Viví como un cobarde; amé como un cobarde; y ahora me despido como uno. Te amé, como entendí lo que significaba amar; aún sí no fui lo suficientemente valiente, yo te amé.
sábado, 3 de marzo de 2012
¿Vale la pena decir "Hola"?
De entre todos tu eres la única persona a quien, cuando saludo, pienso que le estoy mintiendo.
pienso, que hay algo más detras de esa sonrisa tuya; pero ya lo has puesto en claro, no lo hay.
"Hola" es a lo que se ven reducidas nuestras conversaciones, pues, no hay nada de que hablar.
Saludar, ¿qué es saludar?; ¿es acaso un beso en la mejilla?, ¿es un abrazo?, ¿un choque de puños?, ¿un apreton de manos?, ¿es, tal vez, el encuentro furtivo de dos miradas en medio de la multitud desconocida?, o ¿es solamente una palabra?.
Toda historia comienza con una letra y termina con un punto, de igual manera, lo que comienza con un "hola", términa en un "adios". Y, en este caso, un insipido adios, carente de tono y rubor.
Es como ha dicho Benjamin, quiero encontrar mi lugar en el diario de Jane; pero, mi nombre no sera escrito unicamente por saludar. Mientras tanto en mis horas más oscuras, cuando me resigno a ser
un amigo de tercer orden (con quien hables cuando no haya nada mejor que hacer); recuerdo lo que mi hermano escribió, en una de tantas cartas; un amigo al que no puedes contarle tus problemas, no es realmente tu amigo.
Podría ser yo quien comenzara, pero no es mi naturaleza desnudar mi alma ante alguien que, probablemente, no correspondera (Mentí, por si no te diste cuenta, no es que sea mi naturaleza, es que tengo miedo de hacerlo. Y si llega a darse el caso, de que tu también tengas miedo, entonces, somos un par de cobardes y este asunto no vale el esfuerzo de ninguno de los dos.)
¿Qué soy entonces?, sólo otro verso perdido en este cementerio de poetas al que llamamos hogar.
un puñado de letras sin sentido, ni gracia; que lograron escapar del tintero, para no llegar a ninguna parte.
Sello esta carta sin despedirme, pues, sí he mentido en cada "hola", mentiré en el "adios" también.
jueves, 1 de marzo de 2012
Perdóname, sí alguna vez dije que te amaba
Perdóname, por decirte que te quería;
perdóname, por decirte que me gustabas;
perdóname, por decirte que te amaba.
Nunca me di cuenta que solo te daba aquello que querías, de quien no lo querías.
Discúlpame, sí te lastime, sí te hice llorar, sí rompí tu confianza.
Sigues aquí, cerca mío, porqué no quieres perder lo que te he ofrecido, pero de verdad, ¿no te has dado cuenta que tampoco estas dispuesta a tomarlo?
Yo seguiré aquí, ofreciendo lo que tengo, tomando lo que ofrezcas y robando lo que pueda.
¿sabes cuantos caballeros han muerto de hambre?, ¿cuántos han perecido a manos de princesas distraídas?
No te culpo, jamas lo hice, pero entiende; que sí algún día los príncipes llegan a extinguirse, es debido a que habéis olvidado alimentarlos.
perdóname, por decirte que me gustabas;
perdóname, por decirte que te amaba.
Nunca me di cuenta que solo te daba aquello que querías, de quien no lo querías.
Discúlpame, sí te lastime, sí te hice llorar, sí rompí tu confianza.
Sigues aquí, cerca mío, porqué no quieres perder lo que te he ofrecido, pero de verdad, ¿no te has dado cuenta que tampoco estas dispuesta a tomarlo?
Yo seguiré aquí, ofreciendo lo que tengo, tomando lo que ofrezcas y robando lo que pueda.
¿sabes cuantos caballeros han muerto de hambre?, ¿cuántos han perecido a manos de princesas distraídas?
No te culpo, jamas lo hice, pero entiende; que sí algún día los príncipes llegan a extinguirse, es debido a que habéis olvidado alimentarlos.
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